domingo, 14 de febrero de 2016

SENTIRSE LIBRE

Emmi Pikler

Emmi Pikler (1902-1984) fue una importante pediatra húngara que dirigió el Instituto metodológico de educación y cuidados de la primera infancia de Budapest (conocido como Instituto Lóczy, hoy llamado Instituto Pikler), fundado para bebés que necesitaban cuidados prolongados lejos de sus familias.
Creó un sistema educativo basado en el respeto al niño, en el que el adulto adopta una actitud no intervencionista que favorece el desarrollo.

Emmi Pikler concebió una nueva forma de ver el niño pequeño. Para ella el bebé es un ser capaz de desarrollarse de forma autónoma. 
Las diferentes fases del desarrollo motor se dan cuando el bebé está preparado para ello, sin la ayuda del adulto. Éste se convierte en mero observador de las actividades del niño, mostrándole su apoyo y cariño en momentos especiales, como en los cuidados cotidianos.

Es muy común que ayudemos a nuestros pequeños a moverse y que les enseñemos a sentarse y a caminar. Pero ¿es beneficioso para ellos? Luego de años de estudios, la especialista Emmi Pikler concluyó que el desarrollo motor surge de manera espontánea y que las enseñanzas de los grandes pueden no ser lo mejor para los niños/as.

No es poco común que, cuando nace un niño, sus padres, aunque disfrutemos plenamente de cada etapa, imaginemos con ilusión el próximo paso del bebé: cuando sostenga la cabeza, cuando se siente, cuando camine… Y también es muy corriente que “ayudemos” a nuestros niños/as a hacer movimientos que, por su edad, todavía no puede realizar. Así, por ejemplo, los sentamos protegidos y hasta sostenidos por almohadones para que no puedan caerse, porque todavía no pueden mantenerse erguidos. O, con pocos meses de vida, los ponemos de pie pensando que ellos lo piden, malinterpretando una necesidad del niño de ser llevado en posición vertical para observar el mundo desde esa perspectiva. 

Como observó la pediatra Emmi Pikler en el hogar para niños que dirigió en Budapest, esta intervención no sea necesaria, y que por el contrario sea perjudicial.


Pikler estaba convencida de que el desarrollo motor es espontáneo; y aseguraba que, si se les proporcionan ciertas condiciones, los niños alcanzan por sí mismos un desarrollo motor adecuado. 
El adulto no “enseña” movimientos ni ayuda a realizarlos, y los niños se mueven y se desarrollan regidos por su propia iniciativa. 
Por otro lado, no se le impide al niño la realización de ningún movimiento, por lo que en este sentido es completamente libre: si un niño que camina quiere reptar y rodar, no hay nada de malo en eso.

¿Pero no es bueno que los adultos “ayudemos” a nuestros niños y les “enseñemos” a realizar los movimientos? 


A esta pregunta Emmi Pikler respondía que “ayudar” a los niños cuando ellos no están listos para realizar ciertos movimientos por sí mismos es perjudicial. Y explicaba que muchas veces el adulto actúa motivado por la costumbre: estamos habituados a hacerlo, y eso nos resulta habitual. Pero que exista el hábito no significa que sea beneficioso.
En su libro Moverse en libertad, la pediatra observa varios inconvenientes de esta ayuda modificadora del adulto:


  • Primero, al poner al niño en una postura que no podría adoptar por sí mismo lo obligamos a estar inmóvil: el niño no puede salir de esa posición. Si, por ejemplo, echamos boca abajo a un bebé pequeño, en contraposición con dejarlo boca arriba, donde puede moverse, tomar sus pies, mirar para los costados, estamos frenando su capacidad de movimiento.
  • En segundo lugar, las posiciones en las que ponemos a los niños no son normales para él o ella; como consecuencia, la postura de los músculos no es natural, es forzada, y los músculos quedan tensos o con malas posiciones.
  • Por último, el niño que hemos puesto en una posición a la que no puede llegar solo queda condenado a depender del adulto para cambiar de postura. Estaremos fomentando su dependencia del adulto y frenando su desarrollo autónomo.

Además, con intervención del adulto, el niño pierde etapas intermedias de su desarrollo motor, como el reptar (muchas veces cuando un niño que está sentado decide deslizarse para reptar, sus cuidadores lo levantan y vuelven a sentarlo, inhibiendo su voluntad y ejerciendo una prohibición sobre el movimiento) o el gatear, etapas que son necesarias antes de adoptar posturas nuevas y de conquistar destrezas más avanzadas.

Para permitirles libertad de movimiento a los niños, dice Emmi Pikler, es importante que ellos tengan espacio suficiente para moverse y ropa que les permita mover sus miembros cómodamente. 

El espacio para los niños debe además ser seguro y estar adaptado a ellos. Y si bien el adulto está siempre junto al niño y lo incentiva a desarrollarse, no debería ofrecerle su ayuda en lo que a movimientos respecta: no se lo sienta, no se lo pone de pie, no se le ofrece un dedo para que pueda sostenerse ni se lo “tienta” con juguetes para que avance.
 La autora aclara que la no intervención del adulto no se debe a una falta de interés en el niño; por el contrario, los adultos festejan con regocijo el adelanto del niño, como lo harían si ellos hubieran intervenido en el desarrollo de manera activa. 

Por último, el adulto debe mantener con el niño una relación paciente y respetuosa.

Es probable que si estamos acostumbrados a ayudar a nuestros hijos en sus movimientos, nos resulte difícil no precipitarnos a intervenir en su desarrollo motor: uno, como padre, quiere lo mejor para sus bebés; y que aprendan a moverse rápidamente y sin contratiempos puede parecernos parte de ese “darle lo mejor”.

 Pero informarnos sobre distintas corrientes y estudios referentes a su desarrollo, y considerar darles una oportunidad, puede ser beneficioso para ellos y, como consecuencia, también para nosotros.



jueves, 10 de diciembre de 2015

Psicomotricidad infantil para bebés entrevista realizada por www.sleepaa.com/


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Hoy hablamos con una experta en psicomotricidad infantil, Gloria Atenea Martín, que va a explicarnos el papel de la psicomotricidad para bebés, y cómo lo aplica con los peques en la escuela infantil Nuevo Vergel.
Podéis visitar su blog especializado en psicomotricidad: El avión 😉 100% recomendable.

¿Qué es la psicomotricidad infantil?

La Psicomotricidad Educativa es un proceso de ayuda que acompaña al niño/a en su propio desarrollo madurativo, que va desde la expresividad motriz al movimiento tónico-emocional. En las sesiones de psicomotricidad, el cuerpo se convierte en un instrumento que ayuda a desarrollar tanto conocimiento como comunicación, relación y afecto.
Además, facilita experiencias motoras, cognitivas y afectivas, que permiten al niño construirse una buena relación con él mismo y con el mundo exterior.


Debes saber que...

¿Cuál es el objetivo de la psicomotricidad?

  • Favorecer el dominio del movimiento corporal
  • Facilitar la relación y la comunicación con los demás, el entorno, los objetos y el mundo en general.
  • Posibilita el autoconocimiento, el autocontrol, saber ponerse en el lugar de los demás.
  • Estimular la capacidad sensitiva (sensaciones del propio cuerpo).
  • Educar la capacidad perceptiva (tomar conciencia de su cuerpo).
  • Estimular la capacidad representativa y simbólica.
  • Desarrollar la comunicación y el lenguaje corporal mediante el movimiento corporal.

¿Cuál es el papel de la persona encargada de coordinar los ejercicios?       

¿Qué debe hacer un psicomotricista-

El psicomotrista acompaña al niño/a en su proceso madurativo: debe escuchar y ser pacientecon él, ponerse en su lugar. Debe estar muy pendiente de las posturas que hace, su voz, la mirada es muy importante. Nuestra actitud es muy importante: Hay que aceptar al niño/a tal y como es, entenderlo, acogerlo y respetarlo. Debemos darle toda la seguridad y confianza que podamos. Por último, las normas que les vayamos dando deben ser muy claras y muy sencillas. Como por ejemplo: cuidar nuestro cuerpo y el de los compañeros…

¿Cómo es una sesión de psicomotricidad?

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1. Ritual de Entrada

  • Recibir a los niños/as (deben de ir descalzos y con ropa cómoda)
  • La Psicomotricista los reconoce personalmente (se les llama por su nombre)
  • Recordar las normas del aula.
  • Iniciar la sesión.

2. Fase de la expresividad motriz. El niño…

  • Vive el placer que produce el movimiento.
  • Pone en movimiento el cuerpo.
  • Descarga la energía, tensiones y conflictos (que ha acumulado en el día)
  • Logra sentir una descarga tónica hasta que alcanza una descarga emocional.
Ésta sería la fase de los juegos, los hay de muchos tipos: el juego simbólico, las vivencias personales de cada uno de los niños/as y los juegos de médicos, papás y mamás, tiendas, casitas, el lobo…
A estos se añaden otros juegos motrices como saltar, caídas, balanceos, equilibrios-desequilibrios, llenar-vaciar, parar, arrastrarse o arrastrar los elementos, esconderse debajo de las mantas, tumbarse encima de ellas. 
Es importante avisar antes de que acabe la sesión diciendo que quedan pocos minutos, para que tengan en cuenta que va a finalizar la sesión y que ahora vamos a pasar a sentarnos en las mantas para escuchar el cuento y la canción.

3. Ritual de salida

En esta fase lo que hacemos es sentarnos en una manta de actividades y contar un cuento y cantar una canción, así el niño/a pasará del Placer de Hacer al Placer de Pensar.
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¿Qué material utilizamos para la sesión?

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Entre los objetos que utilizamos están varios módulos de goma-espuma de 30×30 (Cuadrados), colchones, mesas, rampas, escaleras de goma espuma, pelotas y cubos, telas, y por último, mantas de juego Sleep AA

jueves, 19 de noviembre de 2015

Psicomotricidad Educativa

La Psicomotricidad Educativa es un proceso de ayuda que acompaña al niño/a en su propio desarrollo madurativo, que va desde la expresividad motriz y el movimiento.

Se apoya en la concepción del cuerpo como instrumento y fuente de conocimiento,comunicación, relación y afecto.

Además facilitan experiencias motoras, cognitiva y afectivas que permiten construir una buena relación con uno mismo y con el mundo exterior.

Por lo tanto, el niño/a organiza el mundo por medio de su propio cuerpo y la relación que establece con personas y objetos del entorno.

La experiencia corporal es la base del desarrollo de la Identidad.



viernes, 13 de noviembre de 2015

Rebeca Wild. " Si se siente bien no se porta mal "

Rebeca Wild (Alemania, 1939) Pedagoga. Estudió Filología Germánica, Pedagogía Musical y Pedagogía de Montessori. Desde 1961 reside en Ecuador donde en 1977 fundó, junto a su marido Mauricio Wild, el «Pesta», un centro escolar alternativo compuesto de jardín de infancia, escuela y educación permanente. 







Me gustaría compartir con vosotros una entrevista que le hicieron hace ya un tiempo en  la Contra de La Vanguardia, justo cuando publicó el libro "Libertad y límites", que os recomiendo encarecidamente.



   





WILD, REBECA
Libertad y límites.
Amor y respeto. Lo que los niños necesitan de nosotros.

Síntesis

“Cuando hablo por primera vez con alguien sobre el tema de una «educación libre », es lo más común que enseguida surjan objeciones más o menos apasionadas sobre la «necesidad de límites». Pero las preguntas sobre este tema tampoco disminuyen cuando los padres o cuidadores se aventuran a dar sus propios pasos hacia un trato respetuoso con los niños. Más bien al contrario: En sinnúmero de situaciones nuevas y en cada nueva etapa de desarrollo asoman también nuevas dudas e incertidumbres. Para nosotros –adultos que a menudo hemos sido educados y restringidos por límites– no es fácil comprender que en realidad los límites pueden tener la función de definir un espacio en el cual se puede actuar con independencia y libertad y en el cual se pueda dar un verdadero desarrollo humano. Pero en la medida en que logramos hacer esta distinción, nos damos cuenta de que los límites no definen el ser del otro, sino –por el contrario– sirven para mantener el entorno relajado, de manera que todos –niños y adultos– se sientan cómodos en él, vivan nuevas experiencias gracias a la toma de decisiones personales y aprendan a diferenciar entre necesidades auténticas y sustitutivas”. Rebeca Wild 


El monstruo de colores



"El Monstruo de Colores no sabe qué le pasa. Se ha hecho un lío con las emociones y ahora le toca deshacer el embrollo. Una historia sencilla y divertida, que introducirá a pequeños y a mayores en el fascinante lenguaje de las emociones".

Puedes encontrar más información en este enlace: Aula de Elena. Diario de una maestra

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Un nuevo espacio para la educación

Ha nacido un nuevo blog dedicado a la educación. 

Trataremos temas relacionados con la educación, psicomotricidad, educación emocional, educación para la salud, educación para la familia, educar para ser felices, educar para la vida, educar para la trascendencia, educar para crecer, educar para soñar,educar para la alegría,  etc....

Es un espacio abierto a nuevas inquietudes para hacer de este mundo un lugar para la felicidad.



Sala de psicomotricidad